La arquitectura tanto residencial como corporativa, al igual que el interiorismo, vive actualmente un punto de inflexión en su búsqueda del equilibrio perfecto entre funcionalidad técnica y pureza estética.
En este contexto, la mejora en el diseño y las características funcionales de los cerramientos ha venido muy de la mano de la evolución de los materiales. El viejo cristal deja paso a nuevos vidrios desarrollados con una base más tecnológica, transformando las puertas de vidrio en elementos protagonistas que definen la personalidad de un espacio.
En Vidreglass, observamos cómo el catálogo de cristales para puertas no deja de crecer y sorprender, impulsado por una demanda de espacios que quieren respirar luz y amplitud. Opacidades o transparencias, texturas táctiles, resistencia extrema, incorruptibilidad y poder anti-reflexión son conceptos que ya no son futuristas.
Estas nuevas propiedades que van surgiendo a medida que la tecnología avanza inciden directamente tanto en la transmisión de luz y su difusión, así como en la posibilidad de desarrollar nuevos diseños y dimensiones acordes con los nuevas tendencias y preferencias del mercado.
Del vidrio float a la alta resistencia.
Para comprender la calidad de nuestras puertas de cristal, es necesario entender su origen. Todo comienza con el vidrio monolítico o vidrio flotado («float»), que consta de una sola lámina.
Este se obtiene a través de un riguroso proceso de flotación sobre un baño de estaño, el resultado es un vidrio recocido, incoloro y de planimetría perfecta. Esta lámina base es el lienzo sobre el que innovamos. Se divide en hojas de distinto tamaño y grosor para ser distribuidas, transformadas y manufacturadas.
El vidrio float puede imprimirse, grabarse incluyendo texturas y colores o reforzarse con alambre metálico en su interior para que sea más resistente.
En la arquitectura contemporánea los vidrios monolíticos pueden ser tratados para implementar propiedades avanzadas como control solar, antirreflejo, repelentes de suciedad e incluso aislamiento acústico.

Vidrio templado y vidrio laminado para puertas.
En el diseño de puertas de vidrio, la seguridad no es negociable. Aquí es donde la tecnología de materiales marca la diferencia para garantizarla manteniendo en todo momento la funcionalidad de las mismas:
Vidrio templado.
Podemos decir que es la opción más robusta. Es extremadamente resistente y seguro. Existen dos tipos, los sometidos a templado térmico y los de templado químico. Para puertas, en Vidreglass utilizamos exclusivamente el templado térmico. El templado químico, aunque ofrece resistencia mecánica, carece de la tensión interna adecuada, por lo que su rotura en grandes trozos afilados lo convierte en un material peligroso para zonas de paso. El vidrio templado térmico, por el contrario, se fragmenta en pequeñas partículas romas en caso de rotura, garantizando la seguridad del usuario.
Vidrio laminado.
Este vidrio eleva el confort de cualquier espacio. Se comporta como un escudo invisible gracias a sus propiedades aislantes tanto del frío como del calor y reduce significativamente los ruidos, siendo ideal para oficinas y zonas de descanso. En caso de rotura, garantiza la protección de las personas evitando accidentes, ya que el vidrio laminado queda adherido a las láminas plásticas (PVB) de las que está compuesto. Según su grosor y número de capas, clasificamos nuestras soluciones como simples, fuertes, antirrobo o antibalas.

Tendencias en puertas de vidrio y diseño industrial.
Mirando hacia el futuro inmediato, las últimas tendencias dictan un retorno a la materialidad, la sostenibilidad y la personalización para una adaptación absoluta al proyecto.
Diseño industrial y aluminio.
El auge del estilo industrial ha permitido la integración de perfiles de aluminio de alta calidad. Vemos una fuerte tendencia hacia marcos perimetrales negros o en acabados metálicos mates, que encuadran el vidrio creando un efecto de «cuadro» arquitectónico, aspecto clave en este estilo de decoración. Las puertas de vidrio estilo industrial con cuarterones también llamado (estilo crittall) siguen siendo vigentes, aportando carácter y ritmo visual sin bloquear la luz.
Texturas y privacidad.
El vidrio ya no tiene por qué ser invisible. Los vidrios texturizados, especialmente los estriados o acanalados, son la gran apuesta de estos últimos años. Permiten el paso de la luz, pero distorsionan la imagen, ofreciendo privacidad con un toque sofisticado y vintage renovado.
Color en el laminado.
En la actualidad, el vidrio laminado permite elegir entre una extensa gama de colores gracias a los butirales (láminas internas) coloreados. Esto lo hace idóneo para proyectos de diseño e interiorismo más vanguardistas, donde la puerta actúa como un filtro de luz que tiñe el ambiente de forma sutil.

Vidreglass, innovación y diseño a medida.
La gran variedad que el mundo del vidrio nos ofrece en la actualidad se traduce en una inmensa gama de modelos que podemos ofrecer a nuestros clientes. Estas puertas pueden llevar el vidrio transparente, opaco, al ácido, con texturas o de colores, sin descuidar la elegancia y versatilidad de cada espacio.
En Vidreglass llevamos la innovación más allá del papel. Gracias a nuestro equipo de profesionales del diseño, convertimos el cristal en arte exclusivo.
Esto nos permite trabajar no solo en nuestros productos estándar, sino colaborar estrechamente con profesionales de la arquitectura y clientes en el desarrollo de proyectos especiales.
Entendemos que cada puerta es un punto de conexión en la arquitectura, y nuestro objetivo es que esa conexión sea técnicamente perfecta y estéticamente inspiradora.

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