Muchos edificios residenciales, públicos e históricos cuentan con azoteas o terrazas inaccesibles. A menudo, la causa principal es que estas superficies no están diseñadas para ser transitadas.
El prestigioso arquitecto Le Corbusier denominó a estos espacios la quinta fachada. Actualmente, podemos transformarlos para otorgarles nuevos usos. Dentro de la arquitectura contemporánea y el interiorismo de vanguardia, esta intervención ayuda a desdibujar los límites entre el interior y el exterior.
En este contexto, el techo pisable de vidrio laminado destaca como una solución funcional. No solo aporta luz cenital, sino que también actúa como un elemento de diseño estructural. Así, revaloriza cualquier espacio, desde viviendas exclusivas hasta intervenciones en patrimonio histórico.
Integración y diseño del techo pisable de vidrio
El vidrio transitable convierte una cubierta opaca en una fuente de vida. Integrar un techo de cristal sobre un pasillo, sótano o terraza permite que la luz natural inunde las estancias inferiores. De este modo, ampliamos visualmente el espacio y conectamos niveles de forma etérea.
Además, el diseño industrial y el minimalismo buscan líneas puras y una conexión honesta con los materiales. Por ello, en estas instalaciones utilizamos perfiles de aluminio de alta calidad junto con el vidrio.

Podemos dejar estos perfiles a la vista para acentuar el carácter técnico. Sin embargo, también podemos integrarlos para lograr un acabado sin marco (frameless). Esto resalta la solidez y el protagonismo del material. Este acabado elimina barreras visuales sin sacrificar superficie útil. No obstante, existen numerosos tipos de techos de vidrio. Algunos se combinan con armazones de madera u otros materiales, lo que da lugar a soluciones de gran belleza estética.
Materiales y seguridad en superficies transitables
Para Vidreglass, la excelencia técnica y la seguridad son innegociables. Esto es crucial en cualquier superficie transitable. La ingeniería detrás de nuestro techo pisable de vidrio se basa en la combinación precisa de materiales de última generación:
- Vidrio laminado de seguridad: Utilizamos composiciones multicapa, generalmente tres o más hojas unidas por butirales de polivinilo. Si ocurre una rotura improbable, los fragmentos permanecen adheridos a la lámina intermedia. Así mantenemos la integridad estructural y evitamos el colapso.
- Vidrio templado: Incorporamos capas de vidrio templado para aumentar la resistencia mecánica. Soportan cargas estáticas y dinámicas, como el peso de personas, mobiliario o nieve, además del choque térmico.
- Tratamiento antideslizante: La superficie superior debe garantizar la adherencia incluso en mojado (Clase 3). Para ello, aplicamos tratamientos específicos como serigrafías o texturas al ácido. Estos vidrios tratados conservan la transparencia y cumplen estrictamente el Código Técnico de la Edificación (CTE).
- Aislamiento: Nuestros vidrios pueden integrar cámaras de aire con gas argón y tratamientos bajo emisivos. Esto asegura un aislamiento térmico y acústico superior, algo esencial para el confort de la estancia inferior.

Caso de éxito: la Torre de Aledua
La versatilidad técnica de Vidreglass trasciende la obra nueva. También nos adentramos en la delicada labor de la restauración patrimonial.
Un ejemplo emblemático de nuestra capacidad de adaptación es la intervención en La Torre de Aledua. Se trata de una fortificación islámica del siglo XII situada en Llombai, Valencia. Esta torre es la única estructura que se mantenía en pie del antiguo castillo medieval. Tiene más de ocho siglos de antigüedad y presentaba un avanzado estado de deterioro.
Tras su adquisición y restauración por parte del ayuntamiento de Llombai, nuestra intervención supuso un reto mayúsculo. Sobre un forjado de madera, Vidreglass instaló un sistema de techo pisable de vidrio laminado de alta seguridad (12+12). A pesar de la dificultad de trabajar con vidrios tan pesados, logramos dos objetivos fundamentales:
- Protección y funcionalidad: Sellamos la torre para proteger su interior de las inclemencias meteorológicas. A su vez, permitimos el tránsito seguro de visitantes en la parte superior para disfrutar de las vistas.
- Respeto histórico: La transparencia permite observar la estructura de madera y la piedra original bajo los pies. Creamos un diálogo visual entre la ingeniería medieval y la tecnología del siglo XXI. El vidrio actúa como una piel invisible que protege sin ocultar.

Gracias a esta recuperación, Llombai podrá abrir al público esta torre emblemática. El edificio, documentado ya en el Llibre del Repartiment de 1238, permitirá a vecinos y visitantes disfrutar de su entorno y sus vistas.
Ya sea en un ático urbano de estilo industrial o en una torre medieval, los techos pisables ofrecen una simbiosis perfecta. Unen resistencia estructural y elegancia visual. Son la demostración de que el vidrio no es solo un cerramiento, sino un suelo firme sobre el que construir experiencias luminosas.

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